Juno es una de esas comedias independientes, desenfadada, con diálogos maliciosos y ocurrentes, y una puesta en escena inteligente que se alimenta de la estética adolescente y del mundillo “high school”. Es ligera a primera vista y puede engañar a los espectadores que estén más acostumbrados a cosas serias. Pero es que el tema, aunque tratado a su manera, sí lo es. Juno, nombre de la diosa romana de la maternidad y del compromiso, tiene 16 años y está embarazada. Vive en una ciudad cualquiera de Estados Unidos. Después de analizar pragmáticamente su situación y contemplar el aborto como primera solución, finalmente se decanta por la adopción.
De lengua mordaz, la joven Juno enamora a la cámara con sus mohínes, entonaciones y desenvoltura, y por ello fue nominada merecidamente junto a al premio a la mejor actriz. Ha decidido tomarse los nueve meses con filosofía y concentrar sus esfuerzos en buscar unos padres adecuados para el bebé no deseado. Pero no es oro todo lo que reluce y los padres ideales no existen. También he de destacar el pleno apoyo que le da su padre, su madrastra y sus amigos, sin que en ningún momento ésta se sienta rechazada por su más inmediato círculo protector.
Es un película muy entretenida e interesante, por esto y por lo anteriormente citado mi nota para la película es (del 1 al 5): 4,3
